PRINCIPALES BILLETES Y BONOS DE TRANSPORTE DE LA CIUDAD
DE NUEVA YORK
Tenemos que decir que Nueva York, como tantas
otras ciudades, es un espacio que deberíamos patear
hasta acabar con las suelas de nuestros zapatos.
Es muy fácil orientarse y dejándote
llevar a donde tus pasos te conduzcan descubrirás una
ciudad fascinante. Sin embargo, entendemos que estamos en
una isla donde a veces necesitaremos hacer uso del transporte
público para salvar distancias y ganar tiempo. Hay
que decir a favor de Nueva York que, mientras que en otros
muchos lugares del territorio de este país, el coche
es el transporte estrella, aquí, la red de transporte
público, es completa y llega a prácticamente
cualquier sitio dentro de la ciudad.
Te mostramos cuáles son las opciones y sus correspondientes
billetes y abonos dependiendo del tiempo que vayas
a pasar en la ciudad:
Air Train:
Lo primero que encontrarás si llegas al aeropuerto
JFK y no tomas un taxi para llegar a tu destino, será
el Air Trair, una línea de metro bastante moderna que
enlaza las diferentes terminales del aeropuerto con la red
de metro de NY. El precio es fijo, 5 dólares. Debes
sacar el billete en las máquinas habilitadas para tal
fin.
Las instrucciones están en español si lo necesitas,
pero además siempre hay personal muy amable que te
ayuda si estás un poco despistado o no sabes cómo
sacar el billete. Coger este tren y después el metro
será la forma más barata de llegar a tu punto
de destino.
Taxi:
Los taxis amarillos formas parte del paisaje urbano de la
Gran Manzana. El precio de partida es de 2,5 dólares
y el precio se incrementa 1,5 dólares aproximadamente
cada kilómetro. Difícilmente tendrás
problemas para encontrar uno, están por todas partes.
En los ‘boroughs’, operan también taxis privados (de
color negro).
A veces verás que te pitan tratando de llamar tu atención.
Con ellos puedes acordar un precio fijo para llegar al lugar
que quieres. Ah! No olvides tampoco en el caso de los taxistas,
dejar propina. Se espera entre un 15-20%.
Metro:
El sistema de metro de Nueva York es la forma más rápida
de acceder a casi cualquier lugar, al menos dentro de la isla.
Cuenta con casi 500 estaciones por las que podrás moverte
dentro y fuera de Manhattan con el mismo billete.
Es un metro viejo y no muy limpio en la mayoría de
las estaciones, aunque se ve que poco a poco, van haciendo
pequeñas mejoras para lavarle la cara.
Está abierto 24 horas al días y podríamos
decir, que es bastante seguro durante el día. Obviamente
durante las horas nocturnas, hay que andar con más
cuidado. Para acceder necesitas sacar la MetroCard.
Hay varias modalidades, el billete sencillo cuesta 2 dólares,
pero también puedes adquirir una tarjeta que te sirve
para un día por 7.50 dólares, 7 días
con viajes ilimitados por 25 dólares o la de 14 días
por 47 dólares (todas sirven para metro y autobús).
Para ver todas las opciones: http://www.mta.info/metrocard/mcgtreng.htm#unlimited.
Autobús:
Ni que decir tiene que es un medio mucho más lento
pero no es una mala opción para ir descubriendo la
ciudad a la vez que te mueves.
Además hay que tener en cuenta, que como en cualquier
gran ciudad que se precie, la hora punta y los atascos en
algunos puntos están garantizados. Para acceder a ellos
necesitamos sacar la tarjeta MetroCard en cualquier estación
de metro o abonar el importe exacto del viaje al conductor.
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