LA ESTATUA DE LA LIBERTAD DE NYC
La Estatua de la Libertad representa como
pocos monumentos el sueño americano de expansión
e independencia. De hecho, esta estatua fue un presente del
pueblo francés al americano para conmemorar en 1876
el centenario de la independencia de los Estados Unidos, pero
algunos problemas financieros tanto en la construcción
de la estatua como en el lugar donde sería colocada,
hicieron que su inauguración se pospusiera diez años.
Construida en París a partir de una
estructura metálica diseñada por Eiffel, la
estatua de 46 metros de altura, fue posteriormente desmontada
y llevada en barco hasta la ciudad de Nueva York, donde fue
instalada en la Isla de la Libertad sobre un pedestal enmarcado
en un recinto en forma de estrella, dando al conjunto una
altitud total de 93 metros.
Todo en este monumento es simbólico,
desde su nombre completo: La Libertad Iluminando al Mundo,
hasta los siete rayos que salen de su corona y representan
los siete mares. En la tabla de su mano izquierda, hay una
inscripción en números romanos de la fecha de
la independencia norteamericana (4 de Julio de 1776).
La Estatua fue declarada Patrimonio de la
Humanidad en 1924 y sufrió una importante restauración
con motivo de su centenario en 1986.
Tras los atentados del 11-S, el acceso a
la estatua y a sus alrededores se cerró, volviendo
a abrirse en Agosto del 2004, aunque el acceso a la corona
no se ha vuelto a permitir, siendo el pedestal el punto más
alto al que se puede ascender.
Para visitar tanto Liberty Island, donde
se encuentra la Estatua, como Ellis Island es necesario ir
en ferry, bien desde Battery Park, al sur de Manhattan o desde
el Liberty State Park en New Yersey. No obstante, si queremos
acceder al interior de la estatua, necesitaremos un pase especial,
que se puede obtener sin cargo adicional cuando compremos
el ticket para el ferry. No obstante, el número de
pases al interior de la estatua está limitado y se
acaban enseguida, por lo que se recomienda reservarlos por
teléfono en el 1-866-STATUE4 (1-866-782 8834) o en
internet en www.statuereservations.com y aunque aquí
si que tenemos que pagar casi 2$, no merece la pena arriesgarse
a quedarnos sin pase.
El ferry opera desde las 9 a.m. hasta las
3.30 cada treinta minutos y tiene un precio de 12$ con descuentos
para jubilados y niños.
Si no tenemos un especial interés
en entrar en la estatua, hay otra opción que es coger
el ferry que toman los neoyorquinos para ir de Manhattan a
Staten Island y viceversa, y que es gratuito. Este ferry pasa
muy cerca de Liberty Island y nos permite contemplar el monumento
desde una perspectiva muy interesante, además de ahorrarnos
las largas colas de la opción anterior y estar en circulación
durante todo el día.
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