FIRE ISLAND, UNA ESCAPADA DE PLAYA Y NATURALEZA
Fire Island es una isla situada al
sur de Long Island conocida por ser un destino de
veraneo habitual entre los habitantes de la ciudad.
Con un ambiente muy especial, ausencia de
coches y algunas comunidades gays, trata de preservar el encanto
de la américa de antaño.
Es una isla de unos 50 km de largo y apenas 1 km de ancho
que se ha querido mantener deshabitada y virgen en
un 80% de su extensión, y que en el resto
del territorio consiste en una sucesión de pequeñas
localidades o comunidades enfocadas al mercado turístico
y pensadas para público diverso: familias, jóvenes,
público gay...
Su capital es Ocean Beach Village. Las principales
comunidades gay son Fire Island Pines y Cherry Grove. Kismet
está pensada para jovenes y solteros, mientras que
lugares como Saltaire, Fair Harbor o Point O'Woods están
enfocados a toda la familia. En la isla existen varios nucleos
nudistas.
Es una isla muy particular. No hay carreteras pavimentadas
y en algunos puntos se restringe el acceso a los turistas.
Los ciervos campan a sus anchas y la vida transcurre plácidamente
en un ambiente natural ideal para hacer senderismo, deportes
acuáticos, acampar, jugar al golf ...
En verano la isla se llena de turistas por lo que es la época
con precios más elevados y bullicio. Primavera y otoño
son meses más tranquilos mientras que en invierno la
isla se convierte prácticamente en un lugar fantasma
en el que sólo viven los 300 habitantes permanentes
del lugar.
Para dormir existen unos poco hoteles en Ocean Beach aunque
el sistema de alojamientos más empleado es el de casas
de huéspedes y el alquiler.
Para moverse en la isla existen opciones limitadas pues los
vehículos privados están prohibidos.
La forma es andar, montar en bicicleta o en barco, opción
esta última muy utilizada y que garantiza un mejor
conocimiento de la isla.
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