FUMAR Y BEBER EN NUEVA YORK. RESTRICCIONES Y PROHIBICIONES.
Si venimos de un país tradicionalmente
fumador como es España, sin duda nos chocará
no ver apenas fumadores en esta ciudad.
Los pocos que aún se aferran al cigarro,
salen de las oficinas a la calle, pero son indudablemente
minoría.
Desde el año 2005 en Nueva York no se puede
fumar en lugares de trabajo, bares, restaurantes,
salones de juego, instalaciones universitarias, bancos o edificios
públicos. La finalidad es la de proteger la
salud de los fumadores tanto activos como pasivos.Se estima
que el coste anual para el estado es de 6.400 millones de
dólares en asistencia sanitaria.
En un tema tan controvertido, no faltan
las voces que se alzan en defensa de espacios para los fumadores,
que en esta ciudad se sienten cada vez más acorralados.
Sin embargo, y a pesar de que algunos alegan que la actividad
en bares y restaurantes se ha resentido limitando el consumo
de tabaco, una encuesta publicada por la guía de restaurantes
Zagat, afirma que en la ciudad de Nueva York el 60% de los
encuestados aseguran que irían menos a restaurantes
si estos no estuvieran libres de humos.
Tan sorprendente como el consumo limitado de cigarrillos
y lo mal visto que está ser fumador, es la rectitud
con la que se cumple la norma.
Nadie se arriesga a poner en juego una posible
clausura de su establecimiento, o el pago de una sustancial
multa, así que, se cauteloso si eres fumador y cumple
las normas.
Con respecto al consumo de alcohol, tendrás
que ser mayor de 21 años para consumir
o comprar en cualquier tienda de licores o supermercado. No
te extrañes si aunque tu aspecto diste mucho de tener
20 años, te piden que justifiques la fecha de tu nacimiento.
Una vez más, nadie quiere arriesgarse a una demanda
por venta de alcohol a menores que pondría en peligro
la continuidad del negocio.
Con respecto a alcohol y demandas, es interesante la figura
del papel del personal que atiende las barras
de bares y restaurantes. Bajo su responsabilidad queda que
un cliente se sobrepase con el alcohol ingerido y los consiguientes
problemas que esto pueda generar. El ‘bartender’ tiene que
saber decir no a una copa más, aunque el cliente insista.
Al igual que ocurre con el consumo de tabaco, no
se puede beber alcohol en lugares públicos.
Si un policía divisa a alguien bebiendo en un parque,
no sólo recibirá una sustanciosa multa sino
que puede ser incluso arrestado.
Dicho lo anterior, recomendamos fumar sólo en la calle
o si estás en una casa particular. Con respecto a la
bebida, no te arriesgues y haz lo propio, sólo en los
lugares habilitados para ello (bares, restaurantes y viviendas
particulares).