COMER EN PUESTOS CALLEJEROS - HOT DOGS Y OTRAS COMIDAS TÍPICAS
Además de subir al Empire State Building,
pasear por Central Park o cruzar el puente de Brookling, si
hay algo que está en la cabeza de todo visitante de
la Gran Manzana, es el probar uno de los perritos
calientes que cientos de carritos, venden por toda
la ciudad.
Podemos estar más o menos de acuerdo con la idea de
comer este prototipo de comida ‘al vuelo’
en cualquier esquina pero lo cierto es que tiene su aquel.
No se trata del bocado más sano que echarse a la boca
pero sirve para matar el hambre y también
las ganas de sentirse como dentro de un película junto
a un edificio de oficinas, saboreando uno de estos ‘hot dogs’
sentado en un banco o en cualquier pequeño parque alrededor
de la ciudad.
Hay cientos de carritos en los que poder
probar tanto los perritos como algo también
muy típico en Nueva York: los Pretzels,
una especie de rosca de pan con sal, simple pero sabrosa.
Con tu ‘hot dog’ añade lo que quieras, normalmente
ketchup y mostaza pero también, cebolla o ‘sauerkraut’
(col al estilo alemán). Este bocado te costará
nada más que 1,25$ – 2$ dependiendo de la zona.
Pero si lo que quieres es matar el hambre con otras
opciones, toma nota porque además de estos
‘carritos calientes’, existen posibilidades más o menos
sanas para engañar al estómago y seguir pateando:
Puestos con fruta: sin duda la opción
para los que miran por una alimentación más
saludable. Tienes casi todas las frutas de temporada que puedes
comprar por piezas. También a veces tarrinas con la
fruta ya pelada y cortada.
Batidos naturales: además de fruta,
hay puestos callejeros donde podrás encontrar una buena
alternativa a las sodas y tes azucarados de diferentes sabores
y colores tan populares aquí. Los precios de los batidos
naturales van de los 3$ a los 5$ dependiendo del tipo y el
tamaño del vaso.
Café y algo para el desayuno: muchos
puestos tienen café y donuts o muffins por alrededor
de 2$.
Puestos con frutos secos caramelizados:
muy populares, por entre 1$ y 2$ te ofrecen una bolsita con
almendras, cacahuetes, anacardos o trozos de coco caramelizados.
No necesitarás buscarlos, sólo déjate
llevar por el olor dulce y delicioso cuando cruces cualquier
semáforo o caminando en cualquier esquina.
Carritos con comida para el ‘lunch’: a las
puertas de muchos edificios de oficinas encontramos estratégicamente
estacionados carritos que sirven comida para llevar y que,
en época de buen tiempo sobre todo, puedes comer en
cualquier banco, o espacio de los muchos que hay en la ciudad
para sentarse y descansar un rato. Puedes encontrar en ellos
comida hindú, turca, tacos mexicanos... Según
la zona y seguro, si estamos en Manhattan o alguno de los
‘borourgs’, proliferan más sabores de uno u otro lado
del mundo.
Carritos de helados: ciertamente tienen
poco que hacer aquí en invierno pero en verano están
por todas partes con cremosos helados por unos 2$ que merece
la pena probar.