Hablar de Wall Street es hablar del mayor mercado
de valores del mundo. Un corazón
financiero que encontramos en la parte baja de
la isla, rodeado de edificios donde el ritmo trepidante
de las jornadas laborales no para.
La bolsa de Nueva York, o conocida también
en inglés como New York Stock Exchange, ha representado
desde su creación un valuarte dentro del mercado
de valores que superó diversas crisis, la más
profunda la que trajo consigo el conocido ‘Crack del 29’.
Un poco de historia:
Los orígenes de lo que hoy conocemos los encontramos
en 1792, donde 24 comerciantes y corredores de bolsa firmaron
el ‘Buttonwood Agreement’, una serie de reglas para poder
comerciar con acciones.
Sería en 1817, cuando un grupo de corredores de bolsa
organiza la New York Stock and Exchange Borrad (NYS&EB),
para controlar el flujo de acciones que se negociaba a pie
de calle, en la acera de Wall Street.
En 1863 el nombre cambia por ‘New York Stock Exchange’ (NYSE).
Una denominación que conserva hasta nuestros días.
El edificio que ahora admiramos con sus imponentes columnas
corintias, quedó inaugurado el 22 de abril
de 1903. En este momento fue el parquet
más grande del mundo, con unas dimensiones
de 35x50 metros y 25 de altura. Como curiosidad, decir que
fue uno de los primeros edificios de la ciudad en disponer
de aire acondicionado. Muchos han sido los que tras esta
sólida arquitectura de pilares reconocen el espíritu
de superación y continuidad pase lo que pase. Así,
tras la Primera Guerra Mundial, se podría decir ya
que Wall Street se convirtió en la primera bolsa
del mundo, superando a la de Londres.
Pero peores tiempos estaban aún por llegar. El 24
de octubre de 1929, conocido desde entonces como el ‘Jueves
Negro’, se produjo una de las caídas en bolsa más
estrepitosas que se recuerdan. Este fue el triste pistoletazo
de salida de la recesión económica más
importante de Estados Unidos en todo el siglo XX, o mundialmente
conocida como ‘La Gran Depresión’.
Ha pasado tiempo desde entonces y no cabe duda que Nueva
York sigue siendo considerada una de las principales bolsas
de valores del mundo.
Visita turística:
Hoy en día, si vienes de visita a la ciudad, sólo
podrás ver el edificio por fuera.
Por razones de seguridad, han quedado clausurados de forma
indefinida los tours que antes permitían subir hasta
la primera planta para ver en directo, el trepidante ritmo
de la bolsa.
Lo que si se puede visitar el Edificio de la Reserva
Federal, o para definirlo de una forma más
gráfica, dónde se guarda el oro. Los tours
son gratuitos aunque limitados a un número máximo
de personas.
Más información aquí.
New York Stock Exchange:
Dirección: 11 Wall Street NY
Teléfono: (212) 656-5168
Metros más cercanos: 2,3, 4 o 5 hasta Wall Street;
N, R o W hasta Rector Street
www.nyse.com